Menos del 35% de los pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular aterosclerótica alcanzan los objetivos de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) recomendados (<55 mg/dL) con estatinas de alta intensidad en monoterapia [1].
Esta brecha no refleja incumplimiento terapéutico, sino una limitación farmacológica inherente: incluso las estatinas más potentes no logran suprimir completamente la síntesis hepática ni la absorción intestinal de colesterol. En este contexto, la combinación de una estatina con ezetimibe constituye una estrategia fisiológicamente racional para cerrar la distancia entre la guía y la práctica clínica.
Diabetes tipo 2: acelerador independiente de aterosclerosis
La diabetes mellitus tipo 2 modifica profundamente el perfil lipídico y vascular. Más allá de la hiperglucemia, induce dislipidemia aterogénica, disfunción endotelial crónica e inflamación sistémica, lo que incrementa tanto la carga como la inestabilidad de la placa ateromatosa [2]. Por ello, las guías europeas clasifican a estos pacientes como de muy alto riesgo cardiovascular, exigiendo reducciones ≥50% del LDL-C desde el valor basal y concentraciones absolutas <55 mg/dL [4].
IMPROVE-IT: primera evidencia de beneficio clínico con terapia dual
El estudio IMPROVE-IT demostró que añadir ezetimibe a simvastatina en 18.144 pacientes post-síndrome coronario agudo redujo el LDL-C medio de 69,9 a 53,7 mg/dL (diferencia: –16,2 mg/dL) y disminuyó significativamente el desenlace compuesto de eventos cardiovasculares mayores (HR 0,936; IC 95%: 0,89–0,99; p=0,016) [1]. El beneficio absoluto fue modesto (NNT ≈ 50 a 7 años), pero el subgrupo con diabetes obtuvo una reducción relativa cercana al 14%, confirmando que esta población deriva mayor ventaja de la terapia combinada [1].
RACING: eficacia comparable, tolerabilidad superior
El ensayo RACING comparó rosuvastatina 10 mg + ezetimibe 10 mg frente a rosuvastatina 20 mg en 3.780 pacientes con enfermedad estable. La combinación fue no inferior en prevención de eventos (9,1% vs 9,9% a 3 años) y superó a la monoterapia en dos aspectos críticos:
● 72% vs 58% alcanzaron LDL-C <70 mg/dL
● Tasa de discontinuación por efectos adversos: 4,8% vs 8,2% (p<0,01) [2]
En el subanálisis de pacientes con diabetes (37% de la cohorte), >80% lograron el objetivo con la combinación, frente a ~65% con estatina sola [3]. Estos hallazgos respaldan que la estrategia dual optimiza adherencia sin sacrificar eficacia.
Mecanismos complementarios, sinergia clínica
Las estatinas inhiben la HMG-CoA reductasa, reduciendo la síntesis hepática de colesterol. Ezetimibe bloquea el transportador NPC1L1 en el intestino, limitando la absorción de colesterol biliar y dietético. Estos mecanismos son independientes pero aditivos, permitiendo reducciones más profundas del LDL-C sin aumentar la carga metabólica hepática ni el riesgo de miotoxicidad [2,6]. Además, la combinación reduce más eficazmente la apolipoproteína B y los remanentes aterogénicos —marcadores pronósticos clave en la diabetes—. Un ensayo reciente (Choi et al) mostró una reducción del 52,8% en LDL-C con rosuvastatina 10 mg + ezetimibe, frente al 45,8% con rosuvastatina 20 mg, junto con menor incidencia de eventos adversos [6].
DA VINCI: validación en la práctica real
El estudio observacional DA VINCI confirmó que, en condiciones reales, solo 1 de cada 3 pacientes en muy alto riesgo logra sus metas con monoterapia. En cambio, con estatina + ezetimibe, las tasas de cumplimiento alcanzan el 55–60% [5].
Tabla 1. Comparación de estrategias hipolipemiantes en pacientes con diabetes y enfermedad cardiovascular aterosclerótica
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Parámetro
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Estatina de alta intensidad
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Estatina moderada + ezetimibe
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Reducción % LDL-C
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~45–50%
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~50–55% [2,6]
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Proporción que alcanza LDL-C <55 mg/dL
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<35% [1,5]
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>80% en diabéticos [3]
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Eventos cardiovasculares (RACING, 3 años)
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9,9%
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9,1% (no inferior) [2]
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Discontinuación por efectos adversos
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8,2%
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4,8% (p<0,01) [2]
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Impacto en apolipoproteína B
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Moderado
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Superior [6]
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Nivel de recomendación (ESC/EAS 2019)
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Clase I, Nivel A: terapia inicial en pacientes con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y/o muy alto riesgo [4].
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Clase I, Nivel A: si el objetivo de LDL-C no se alcanza con estatina de alta intensidad.
Clase I, Nivel B: en subgrupos específicos (ej. diabetes + ECA), respaldado por subanálisis de IMPROVE-IT y RACING [1,2,3,4].
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La combinación de estatina de moderada o alta potencia con ezetimibe representa una estrategia basada en fisiopatología, respaldada por ensayos clínicos y validada en la práctica real [1,2]. Permite alcanzar metas lipídicas ambiciosas, mejora la adherencia y reduce eventos cardiovasculares en la población de muy alto riesgo por excelencia: pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular aterosclerótica [1–3,6].