La pandemia por la COVID-19 en 2020 y años subsiguientes ha dejado grandes aportes al conocimiento científico y uno de los más notorios es la evolución sin precedentes que tuvo la telemedicina en el mundo entero.
Para los residentes de urología y los médicos de cuidado primario existe un sinfín de recursos disponibles en la Internet, que permiten y/o facilitan la atención, seguimiento y hasta la intervención de los pacientes sin estar en contacto presencial. En la gráfica 1, podemos ver las principales ventajas y condiciones urológicas que pueden ser diagnosticadas vía virtual.1
Gráfica 1. Ventajas del uso de la telemedicina en urología durante la pandemia COVID 19 y condiciones para las que hay evidencia del uso exitoso de la telemedicina1
Otra más de las ventajas que se ha podido determinar con base en encuestas realizadas a pacientes, es que la telemedicina impacta positivamente su calidad de vida, porque entre otras cosas, reduce los costos y las dificultades de transporte, y/o aumenta la accesibilidad para comunicarse con el equipo médico.1
En cuanto a los pacientes, su contacto con la telemedicina puede considerarse en general satisfactoria, sin embargo, es claro que depende de las expectativas que se generan para el paciente, es así como en un estudio publicado en 2021 (Rabley et al), el 52% de los pacientes consideraron no estar satisfechos debido a que sus expectativas no fueron cubiertas.2 Por lo anterior es importante que se elijan adecuadamente a los pacientes y se siga un flujo de proceso como el presentado en la gráfica 2, donde la información completa y precisa sea protagonista.1 En definitiva la educación de los pacientes para este nuevo formato de interacción así como para el tradicional ha demostrado incluso que puede disminuir la aparición de complicaciones quirúrgicas.6
Pese a la importancia de mejorar la calidad de vida de los pacientes como pilar en la atención médica, se ha evidenciado en algunos estudios que los residentes de urología tienen una muy baja tasa de participación en programas orientados a mejorar la calidad de vida de los pacientes, lo cual se ha visto que la responsabilidad primaria recae en las universidades y programas, quienes pese a decir estar interesadas, no han implementado estos modulos en los programas de residencia. Es clave orientar las siguientes acciones con el fin de corregir esta deficiencia en los programas de urología: la comunicación directa y el acceso entre los residentes y las juntas de mejora de calidad y seguridad del paciente del hospital (PSQI), consejos de seguridad dirigidos por residentes, incentivos monetarios, capacitación formal o plan de estudios y equipos de apoyo para residentes sobre PSQI.3,4 Además es clave seguir involucrando a los residentes en proyectos de investigación y aumentar las oportunidades de educación continua de calidad que refuerce la aplicación de la medicina (urología) basada en evidencia5 aprovechando las herramientas web 2.0 disponibles que han demostrado ser de valor incluso en la formación en cirugía urológica.7
Gráfica 2. Flujo de proceso en el servicio de telemedicina1
Referencias
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