La experiencia clínica acumulada en los últimos quince años abarca más de 5.000 millones de días-paciente de exposición a medicamentos biosimilares a nivel global, sin que los sistemas de farmacovigilancia hayan detectado diferencias significativas en la naturaleza, gravedad o frecuencia de eventos adversos frente a los biológicos de referencia (1).
En el plano de la evidencia de intercambio, un metaanálisis sistemático liderado por la FDA, que evaluó 44 periodos de intercambio terapéutico (switch) derivados de 31 estudios en 5.252 pacientes confirmó la ausencia de diferencias en los perfiles de seguridad e inmunogenicidad entre los individuos alternados y aquellos que mantuvieron el producto original (2). Es fundamental destacar que este metaanálisis incluyó tanto ensayos clínicos aleatorizados como estudios observacionales prospectivos, lo que fortalece sustancialmente la validez externa de sus conclusiones en el entorno de la práctica médica real (2). Este cuerpo de evidencia motivó a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en 2026 a adoptar de forma definitiva su documento de reflexión para prescindir de los estudios de eficacia comparativa en la aprobación de biosimilares que demuestren una caracterización analítica y farmacocinética exhaustiva (3). En consonancia, la ANVISA de Brasil emitió la Nota Técnica 60/2026, estableciendo que el intercambio entre el biológico comparador y sus biosimilares no altera la eficacia ni la seguridad en pacientes clínicamente estables, apoyándose en la Resolución CMED nº 3/2025 que fijó un techo de precio del 80% respecto al producto de referencia (4).
El impacto económico y de acceso a los tratamientos biológicos de alta complejidad es contundente. En el caso del adalimumab de 40 mg, la introducción de versiones biosimilares generó una reducción del 78% en el costo de adquisición, disminuyendo de 848,16 a 180,00 reales brasileños (R) por unidad. A nivel macroeconómico, se proyecta que esta dinámica de competencia generará un impacto de ahorro acumulado para todo el sistema público de salud (SUS) de hasta 500.000 millones de reales brasileños hacia el final de la década para la totalidad de la clase de medicamentos biológicos, permitiendo expandir significativamente la cobertura poblacional (4). Adicionalmente, un estudio prospectivo desarrollado en Colombia sobre 220 prescripciones de infliximab con más de seis meses de tratamiento, de las cuales 149 fueron sometidas a switch hacia el biosimilar CT-P13, confirmó que los motivos de intercambio fueron predominantemente administrativos y de disponibilidad de dispensación, sin registrarse diferencias estadísticas en la frecuencia de eventos adversos leves o graves entre ambos grupos (5). En aquellos casos excepcionales donde se sospecha una pérdida de respuesta posterior al intercambio, los programas de farmacovigilancia e inmunomonitorización institucional recomiendan aplicar algoritmos farmacoterapéuticos para diferenciar la falla farmacocinética, la falla farmacodinámica y las reacciones inmunomediadas mediante la medición de niveles séricos del fármaco y anticuerpos antifármaco (ADA) (6).
A pesar de la solidez regulatoria y epidemiológica, la percepción del cuerpo médico mantiene una dicotomía relevante. Mientras el 89% de los prescriptores expresa confianza en la calidad intrínseca de los biosimilares, un 69% manifiesta reticencia ante la sustitución automática realizada por terceros o aseguradoras sin la intervención del médico tratante (7). Con el objetivo de unificar criterios, el Comité de Biotecnología de la Sociedad Brasileña de Reumatología publicó en 2026 un consenso elaborado por 22 especialistas que establece cinco recomendaciones fundamentales: la decisión del intercambio debe ser estrictamente dirigida por el prescriptor, se requiere una comunicación transparente con el paciente para prevenir el efecto nocebo, se desaconseja la sustitución automática en farmacia, es obligatorio garantizar la trazabilidad por marca y lote, y se confirma que el switch es seguro en pacientes que se encuentren clínicamente estables (8).
Gráfica 1. Totalidad de la Evidencia y Perfil de Bioequivalencia Farmacocinética (PK/AUC) en la Intercambiabilidad y Seguridad Clínica de Medicamentos Biosimilares (1, 2, 3, 4)

La Gráfica 1 representa la Totalidad de la Evidencia en la evaluación de biosimilares, ilustrando la superposición bioequivalente en las curvas de concentración plasmática y área bajo la curva entre el biológico de referencia y el biosimilar. Los datos demuestran que las microvariaciones estructurales inherentes al proceso de manufactura biotecnológica no se traducen en diferencias clínicamente detectables en la respuesta terapéutica o en la inmunogenicidad poblacional (2,3).
En conclusión, la consolidación de la intercambiabilidad de los biosimilares exige un equilibrio entre la eficiencia económica de los sistemas de salud y el rigor en la supervisión clínica personalizada (1,6). La implementación de herramientas farmacoterapéuticas avanzadas y programas de farmacovigilancia activa permite maximizar el ahorro presupuestario y ampliar la cobertura poblacional, garantizando al mismo tiempo la seguridad, la trazabilidad y la confianza de los médicos y pacientes en los medicamentos biotecnológicos (6,8).
Referencias
1. Kurki, P., Barry, S., Bourges, I., Tsantili, P., & Wolff-Holz, E. (2021). Safety, Immunogenicity and Interchangeability of Biosimilar Monoclonal Antibodies and Fusion Proteins: A Regulatory Perspective. Drugs, 81(16), 1881-1896. disponible en https://doi.org/10.1007/s40265-021-01601-22. Herndon, T. M., Ausin, C., Brahme, N. N., Schrieber, S. J., Luo, M., Andrada, F. C., Kim, C., Sun, W., Zhou, L., Grosser, S., Yim, S., & Ricci, M. S. (2023). Safety outcomes when switching between biosimilars and reference biologics: a systematic review and meta-analysis. PLOS ONE, 18(10), e0292231. disponible en https://doi.org/10.1371/journal.pone.0292231
3. Pearce IP. (2026). CHMP Adopts EMA's Reflection Paper on Streamlining Biosimilar Development. disponible en https://www.pearceip.law/2026/03/27/chmp-adopts-emas-reflection-paper-on-streamlining-biosimilar-development/
4. GaBI Online. (2026). ANVISA actualiza criterios sobre la intercambiabilidad de biosimilares. Generics and Biosimilars Initiative. disponible en https://gabionline.net/es/politicas-y-legislacion/anvisa-actualiza-criterios-sobre-la-intercambiabilidad-de-biosimilares
5. Torres Guerrero, R., Fernandez, P. R., Palacios Gomez, M., & Lezama Rodrigez, L. R. (2026). Seguridad de intercambiabilidad terapéutica de infliximab al biosimilar CT-P13 en una población colombiana. Revista Cubana de Farmacia, 59. disponible en https://revfarmacia.sld.cu/index.php/far/article/view/1214
6. Abouhait, K., & Al Meslamani, A. Z. (2026). Biosimilars in practice: best-practice immunogenicity assessment and switching/interchangeability strategies for pharmacy-led programs. Bioanalysis, 18(3), 313-324. disponible en https://doi.org/10.1080/17576180.2026.2664206
7. Reilly, M. S., Schneider, P. J., & Spiegel, A. (2026). Biosimilars: still safe, still effective, still not generics. Why is FDA suddenly pretending they are? GaBI Journal, 15(1), 22-26. disponible en https://doi.org/10.5639/gabij.2026.1501.004
8. GaBI Online. (2026). La SBR publica un posicionamiento sobre la intercambiabilidad segura entre biológicos originales y biosimilares. Generics and Biosimilars Initiative. disponible en https://gabionline.net/es/biosimilares/general/la-sbr-publica-un-posicionamiento-sobre-la-intercambiabilidad-segura-entre-biologicos-originales-y-biosimilares